Federación Argentina de Graduados en Nutrición
  SEP
2008

8



Se realizó la Primera Conferencia Internacional
“Azúcar y Edulcorantes: su rol en nuestras vidas”

El día viernes 14 de septiembre de 2007 se realizó en la sede de la Asociación Médica Argentina, ciudad de Buenos Aires, la Conferencia Internacional “Azúcar y Edulcorantes: su rol en nuestras vidas”, organizada por Oldways, organización internacional sin fines de lucro, y la Federación Argentina de Graduados en Nutrición (FAGRAN) como entidad anfitriona. En ese marco, se presentó el Consenso Científico sobre lo Dulce y los Endulzantes.

Entre los panelistas invitados a la Conferencia Internacional se encontraban: K. Dun Gifford, presidente de Oldways Preservation Trust; John Foreyt, PhD, Profesor, Departamento de Medicina, Centro de Investigación del Comportamiento, Colegio de Medicina de Baylor, Estados Unidos; Adam Drewnowski, PhD, Profesor, Epidemiología y Medicina, Director del Centro para la Salud Nutricional Pública de la Universidad de Washington, Estados Unidos; Dr. Miguel Falasco, vicepresidente de AMA; Lic. Estela Rúgolo, presidente de FAGRAN , Nut. Adelina Ordóñez, ex-presidente de la Asociación Argentina de Dietistas y Nutricionistas y el Lic. En Nutrición Sergio Britos entre otros profesionales.

La Declaración del Consenso Científico sobre lo Dulce y los Endulzantes es una toma de posición a la que llegaron científicos de distintas disciplinas en Bruselas, luego de dos años de trabajo basado en evidencias científicas que prueban que el manejo de las calorías por medio del equilibrio entre las "calorías consumidas contra calorías gastadas" es la única manera de obtener y mantener un peso sano. Además, afirma que, en virtud de la relación del ser humano con lo dulce, es necesario administrar, no prohibir, además de optar por un estilo de vida saludable que incluya una actividad física regular.

"El mantenimiento de un peso corporal saludable depende de una sabia administración de la energía proveniente de todas las fuentes de alimentos y bebidas, junto con opciones de estilos de vida que incluyan una actividad física regular", resume uno de los puntos del Consenso presentado por la Federación Argentina de Graduados en Nutrición (FAGRAN) y Oldways, en la sede de la Asociación Médica Argentina (AMA).

La Declaración del Consenso Científico sobre lo Dulce y los Endulzantes está auspiciada por miembros de la Asociación Internacional de Endulzantes, Región Europea de la Federación Internacional de Diabetes, Plataforma Europea en Dieta, Actividad Física y Salud, Unión Europea de Asociaciones de Bebidas-UNESDA, Federación Europea de Asociaciones de Dietistas, Consejo Europeo de Información sobre la Alimentación, y conforma una parte del programa "Managing Sweetness" de Oldways, una organización internacional sin fines de lucro.

"Queremos destacar que los dulces, tradicionalmente prohibidos como comida saludable, son un componente normal dentro de la alimentación, que tiene que ser variada y equilibrada“. "Si no se maneja el consumo de todos los alimentos en forma equilibrada, los hábitos no son los correctos. Lo prohibido no funciona. Si uno hace una dieta muy restringida en calorías, el resultado es momentáneo", explicó la nutricionista Adelina Ordoñéz.

"El sabor dulce siempre esta presente. Tiene mucho que ver con el placer. Es imposible hacer una vida saludable sin placer. Por eso, deseamos obtener un consenso para ver cómo educar a la población", indicó Ordóñez

"Es necesario recuperar el valor del placer en la comida y, ante ciertas situaciones, lo importante es aprender a administrar, no a prohibir", señaló K. Dun Gifford, Presidente de OldWays, organización internacional sin ánimo de lucro.

John Foreyt, científico y docente del Colegio de Medicina de Baylor, Houston, sostiene "nos hemos dado cuenta, y hay pruebas científicas que lo confirman, que no sirve prohibir, porque cuando se prohíbe totalmente, como en este caso, un dulce, lo que aumenta es el deseo de consumirlo".

El experto afirma que la respuesta es "no quitar" ciertos alimentos de la dieta sino "disminuir" y "administrar" la cantidad de azúcar de la ingesta diaria, que debe contemplar ,además ,cereales, carnes, lácteos, hortalizas y frutas, huevo.

Foreyt dijo que "tanto el azúcar como los edulcorantes son positivos en la alimentación pero hay que cuidar que estén dentro de una ingesta de calorías diarias aceptable".
"Los chicos pueden consumir productos con edulcorantes. No son malos y están autorizados por los organismos de control de alimentos del mundo y ayudan a evitar el sobrepeso pero hay que educar para que la dieta sea variada desde edad temprana", señaló el científico.

El Lic. En Nutrición Sergio Britos, nutricionista del Centro de Educación para la Nutrición Infantil y Profesor titular de la Escuela de Nutrición de la UBA, señaló que “los verdaderos expertos en dulces, son los chicos. Para comentar su situación hay que incorporar otro concepto, el de calorías discrecionales. Esas calorías representan el 'espacio' para consumir alimentos con más energía (azúcares y grasas) que nutrientes, en el marco de una dieta saludable. El término deriva del concepto de que no hay alimentos buenos o malos, todos tienen un lugar en la dieta. Bajo esa perspectiva no hay que hablar de 'comida chatarra' sino enseñarles a los chicos qué y con qué frecuencia comer“.

Britos afirma que en ese 'espacio' se pueden incluir azúcares y también los alimentos que los nutricionistas piden moderar: bebidas, jugos, alfajores, snakcs, facturas, galletitas rellenas. Siempre que se hayan incorporado antes los alimentos esenciales. Si ya ingirieron su cuota diaria de verduras y frutas, pueden tomar un helado. Pero no solamente el helado como único alimento.

"En la Argentina, un adulto consume un 19 por ciento de azúcares y dulces más de lo recomendado por los parámetros internacionales, cuyo límite máximo no debería pasar del 9 de la ingesta diaria", dijo Adelina Ordóñez, ex presidente de la Asociación Argentina de Dietistas y Nutricionistas Dietistas (AADYND).

Según la especialista, se debe contar con un consumo equilibrado de grasas, proteínas y azúcares, que son los tres principios nutritivos de la alimentación y tener una ingesta acorde al gasto de calorías. "Cuando se consume más de lo que se gasta, surge la obesidad, una enfermedad que está avanzando. Esto se previene con educación desde las primeras etapas de la vida", consignó Ordóñez.